True Detective – La Eternidad

“En la eternidad no hay tiempo. Nada puede crecer. Nada puede transformarse. Nada cambia. Así que, la Muerte creó el tiempo para hacer crecer las cosas que mataría. Y así, vuelves a empezar. Pero la misma vida, en la que siempre has nacido.
¿Cuántas veces hemos tenido esta conversación, detectives? Quién sabe. No puedes recordar tus vidas. No puedes cambiar tus vidas. Y ese es el terrible y secreto sino de toda vida. Estás atrapado, como una pesadilla en la que te despiertas cada día.” #TrueDetective

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¿Te atreverás a lograr tus sueños?

Me hacía falta un vídeo como éste y creo que se ha cruzado conmigo en el mejor momento.
No todo en la vida es fácil. Por eso, nunca desistas en conseguir lo que quieres aunque otras personas digan que es imposible. Tú eres único y tú puedes ser la diferencia, la excepción. Si puedes soñarlo, puedes hacerlo, pero hay que trabajar duro. Y, si no sabes cómo empezar o lo ves muy lejano, no te preocupes, no te asustes, no abandones. Tan sólo da el primer paso, pero nunca dejes de mirar al horizonte, donde esta tu meta. Tu sueño. Ahí está, ahí lo tienes. Ve a por él.

Girls Who Read

“So, what do you go for in a girl?”
He crows, lifting a lager to his lips
Gestures where his mate sits
Downs his glass
“He prefers tits
I prefer ass.
What do you go for in a girl?”

I don’t feel comfortable
The air left the room a long time ago
All eyes are on me
Well, if you must know

I want a girl who reads
Yeah. Reads.
I’m not trying to call you a chauvinist
Cos I know you’re not alone in this
but…

I want a girl who reads
Who needs the written word
& uses the added vocabulary
She gleans from novels and poetry
To hold lively conversation
In a range of social situations

I want a girl who reads
Who’s heart bleeds at the words of Graham Greene
Or even Heat magazine
Who’ll tie back her hair while reading Jane Eyre
and goes cover to cover with each waterstones three for two offer
but I want a girl who doesn’t stop there

I want a girl who reads
Who feeds her addiction for fiction
With unusual poems and plays
That she hunts out in crooked bookshops for days and days and days
She’ll sit addicted at breakfast, soaking up the back of the cornflakes box
And the information she gets from what she reads makes her a total fox
Cos she’s interesting & unique
& her theories make me go weak at the knees

I want a girl who reads

A girl who’s eyes will analyse
The menu over dinner
Who’ll use what she learns to kick my ass in arguments
so she always ends the winner
But she’ll still be sweet and she’ll still be flirty
Cos she loves the classics and the classics are dirty
So late at night she’d always have me in a stupor
As she paraphrases the raunchier moments from the works of Jilly Cooper

See, some guys prefer asses
Some prefer tits
And I’m not saying that I don’t like those bits
But what’s more important
What supersedes
Is a girl a with passion, wit and dreams
So I’d like a girl who reads.

Reflexión sobre How I Met Your Mother: La vida real

Llevaba varios años esperando este momento. No voy a decir que soy fan de la serie desde el principio, porque cuando emitieron el primer capítulo, yo tenía 13 años y ni siquiera tenía Internet en mi casa (de verdad) ni tampoco soy consciente de cuándo empezaron a emitirla en España. Lo que sí sé es que, unos años más tarde, me encontré a mí misma tumbada en el sofá de mi casa poniendo el primer capítulo. Quería conocer a aquella susodicha serie que se hacía llamar la nueva “Friends”. “¡Me niego!” es lo único que pensaba cuando ví por primera vez a un tal Barney que se creía el Dios de todas las mujeres, ni a la chica que hace de novia de Jim en American Pie, ni a dos actores más que ni siquiera había visto antes…pero ví a Josh Radnor. Un tal Ted. Me gustaba cómo pensaba. Me gustaban los temas sobre los que hablaba. Me gustaba sus puntos de vista. Sus ideales. Sus esperanzas de encontrar a la mujer de sus sueños. Y, por supuesto, me gustaba el detalle de explicarle a sus hijos cómo conoció a su madre. Le dí una oportunidad. Quería escuchar esa historia. Y lo último que pensé cuando terminó el capítulo fue: “Puede que esté bien“.

Y así fue.  [A partir de aquí puede contener spoilers]

ImagenAl contrario que hace unos años, hoy me dispuse a ver el último capítulo de una forma totalmente diferente de como ví el primero. Se terminaba la serie de mi vida. Con la que, prácticamente, pasé mi adolescencia. Friends me pilló un poco pequeña. Pero Cómo Conocí A Vuestra Madre pude vivirla de principio a fin y saber de qué estaban hablando. Sentirme indetificada con algunas escenas, conversaciones, personajes, pensamientos y perspectivas. Estuve y estoy totalmente enamorada de esta serie, a pesar del criticado final. Para mí, ese final es perfecto. Es REAL. No todo en la vida es de color de rosa, como hemos podido ver a lo largo de la serie. No sólo para Ted, sino también para los demás personajes que le acompañaban. Y para nosotros. En nuestras propias vidas.

“Se han cargado la serie”, “¿9 años esperando para esto? “ fueron las primeras opiniones que escuché. Pero, de lo que muchos no os dáis cuenta es de que, lo que hemos visto en este último capítulo, es la vida real. Eso pasa. Ha pasado delante de mis ojos y puede que te pase a ti algún día o a algún amigo cercano. Es la vida real. Tan real que asusta. Que duele. Que frustra. Y eso es lo que hemos sentido viendo Last Forever.La realidad en su estado más puro. Sé que es una serie y es ficción y que los guionistas podrían haber hecho que la serie terminase “bien”. Pero, ¿para que un final sea un buen final, tiene que terminar bien? Nunca supimos qué pasó con Ross Y Rachel, ¿se casaron al final?. Nunca supimos qué pasó con Mónica Y Chandler, ni con Phoebe y Mike. ¿Y que me decís de Joey (omitiendo el spin-off que hicieron)? En Cómo Conocí a Vuestra Madre tenemos esos datos, o al menos, podemos hacernos una idea de cómo terminó todo.

Sólo puedo decir que Cómo Conocí A Vuestra Madre es una de las mejores serie que he visto y que no me ha decepcionado en ningún momento. Me gusta que no todo sean finales felices de comieron felices. Me quedo con aquellos que fueron felices durante el máximo tiempo del que disponían. Last Forever es genial por varias razones:

1. Barney: ¿cuántos de nosotros adoramos y admiramos a Barney? Posiblemente, todos. Es todo lo que un hombre querría ser y todo lo que una mujer querría evitar en su vida. O quizás no. La “decisión” que tomaron los guionistas con Barney puede que sea lo MEJOR y más PERFECTO para su personaje. Me esperaba muchas cosas del último capítulo, pero la única que me sorprendió y que me hizo llorar sin esperármelo fue Ellie. La mujer de su vida. Es el perfecto ejemplo de que el ser padre, cambia prácticamente tu mundo y tu manera de ver las cosas. “You are the love of my life. Everything I have and everything I am is yours. Forever.”

2. Robin: personalmente, me considero fan de Robin. Esa reportera que llegó a estados Unidos para convertirse en una periodista famosa, teniendo  que soportar a compañeros de trabajo odiosos y realizando pequeñas entrevistas, no muy deseables que digamos. Pero lo consiguió. Consiguió su sueño. Lo hizo. Aunque en el camino tuviese que abandonar algunas cosas.

3. Lily: la ADORABLE Lily. Esa amiga que todos tenemos o quisiéramos tener. La mamá de todos. El hombro constante sobre el que llorar. El pegamento del grupo. La que los mantiene unidos. La que renunció a su sueño de ir a Italia para que su otro sueño, Marshall, pudiese trabajar en lo que llevaba muchos años preparándose y trabajando.

4. Marshall: el mejor amigo de Ted (a pesar de lo que diga Barney). Ese amigo de toda la vida, que nos conoce mejor que nosotros mismos. Ese amigo con el que compartiste, has compartido y esperas compartir los mejores momentos de tu vida. Ese amigo al que esperas ver cuando mires hacia un lado para enseñarle todo lo que has conseguido.

5. Ted: mi querido Ted. No voy a negar que es mi personaje favorito de la serie. No le considero protagonista, sino uno más del grupo. Todos tenemos en nuestra vida a un Ted. Un soñador, un idealista, un optimista de la vida, esa persona que cree que los sueños pueden hacerse realidad, por muy duro que nos lo ponga la vida. Esa persona que cree en el destino, en las señales que nos da la vida y que cree que hay una persona perfecta para nosotros, que existe esa persona a la que, no sólo le molestarán nuestros pequeños defectos, sino que nos querrá por ellos.

Todos hubiéramos esperado que Tracy y Ted fuesen felices y comieron perdices. Pero, la verdad es que lo fueron. Por lo que nos cuenta Ted, fueron muy felices los años que estuvieron juntos. Muy felices. Al menos, lo fueron durante el tiempo del que disponían. “¿Que clase de madre no iría a la boda de su hija?” puede que esa frase es la que más miedo nos dió escuchar y más nos impactó en toda la serie. Lo entendimos. Cogimos la indirecta, pero no queríamos creerlo. Sí queríamos creer en que terminase bien. Que Tracy, la Madre, fuese a la boda de su hija. Nos intentamos engañar y consolar unos a otros diciéndonos que no, que era una estrategia de los guionistas, que no podía acabar así. Pero así fue. Tan real como la vida misma.

ImagenPero, no todo tiene porqué ser malo. Ted es optimista hablando a sus hijos sobre su madre. Fue feliz. La encontró después de haberla estado buscando durante mucho tiempo. Lo hizo. Y le dió dos hijos a quienes poderse ver reflejado en un futuro. Tracy fue feliz hasta el último de sus días y Ted también. Pero la vida sigue. “Han pasado 6 años desde que mamá se fue, ya es hora” le dice Penny, su hija. Robin, esa chica que está en la ciudad y de la que se enamoró perdidamente desde el momento en que la vió. Robin y Ted. Ted y Robin. ¿Por qué no? ¿Por qué no volver a ser feliz? ¿Que querría Tracy para él? ¿Por qué no Robin? ¿Por qué no una segunda oportunidad?

Cómo Conocí A Vuestra Madre es un ejemplo perfecto de que, a veces, no se trata del final, sino de la historia que hay detrás. Y no puedo estar más de acuerdo. Sólo puedo dar gracias. Gracias por las lecciones de vida, las bofetadas,los consejos, las nuevas perspectivas que me habéis aportado, las conversaciones en el McLaren´s y sobre todo, por las teorías de Barney Stinson.

 

Como diría Marshall: La vida es corta, ¡disfruta de la bofetada!

 

P.D: Lily, has perdido la apuesta con Marshall.